Animalito del mes

Una historia ejemplar que compartiremos contigo cada mes 

GECO el perrito Callegero

Hace ya varios años, en una ciudad común y corriente, de esas donde el tráfico y los problemas cotidianos adormecen los sentimientos de las personas existió un animalito muy peculiar. 

Quizá puedas decir "¿Qué de grandiosa tiene esa historia?" Puede que tengas razón, pero lo mejor sería leerla para saber si es grandiosa o solo un invento de una mente suspicaz. 

Decía pues, Geco (así le nombraremos a lo largo de la historia) nació en la calle como muchos otros perros, su madre lo cuido y alimento como pudo hasta que alcanzó cierta edad donde ella ya no pudo estar con él. Siendo cachorro Geco iba conociendo lo nuevo que el mundo le ofrecía, como no sabía nada de sentimientos ni de otras emociones su corazón se mantenía puro, la desconfianza y su contraparte la confianza no pugnaban en él puesto que desconocía el esignificado de esas palabras. 

Cierto día, cuando ya solo estaba, Geco salío al mundo por primera vez, camino de un lado a otro tratando de encontrar un alimento que le otorgara fuerza. Como todo cachorro necesitaba de afecto, no sabía cómo conseguirlo, solo sabía que lo necesitaba... y sin tener conocimiento de ello, su misma necesidad de cariño fue su máxima debilidad, pero, no adelantemos acontecimientos... 

Geco caminaba por la calle y en cierto momento se encontró con una persona que le llamó, él sin pensarlo se acercó a esa persona que se veía muy amable creyendo obtener cariño. Al estar cerca la persona sin que le hubiera hecho daño Geco comenzó a golpearlo hasta que él escapó como pudo. Cuando lejos estuvo del peligro comenzó a pensar en lo que había pasado, en cierta forma lo olvidó pero por primera vez supo que no todo es como lo pensaba. 

Posteriormente, por cuestiones del destino le sucedió algo similar; otra vez al estar caminando solo por la calle le volvió a llamar otra persona, Geco volvió a sentir en su interior la necesidad de cariño, caricias y afecto, pero a su mente llegó la imagen anterior. Lo penso un poco y decidió acercarse a la persona, todo iba bien, lo acariciaron y hasta cierto punto lo llegaron a mimar... ¡Que bello es esto! Pensó Geco, pero cuando mejor estaba sientiendo el cachorro sucedió lo inesperado, otra vez lo maltrataron, lo golpearon hasta el cansancio y ahí quedó tendido inconciente.... Horas más tarde, al recobrar su sentido comenzó a llorar por el dolor físico pero más que nada por el dolor de su corazón. Sí, estaba lastimado, cojeaba visiblemente y llevaba en su cuerpo las huellas de las toruras que le había ocasionado, pero en su interior dolía más el hecho de haber confiado una vez más y que esa estúpida confiaza le hubiera servido de blanco para ataques sin piedad. 

La recuperación fue larga y dolorosa, una y otra vez a su mente llegaban las imagenes de las golpizas sin sentido, y una y otra vez visualizaba otras imagenes donde se veía a sí mismo en un lugar donde era feliz como nunca en su vida, donde lo apreciaban por lo que él era en realidad, donde lo amaban sin hacerle daño, donde él podía ser sin que nadie lo utilizara de una manera cruel, en ese lugar donde todo se reduce a amar y ser amado... Sí, ese lugar que Geco imaginó por mucho tiempo y que por más que deseaba no podía obtener, no sabía cómo y que cada día se veía más lejano hasta el punto de desaparecer en la nuebla del tiempo y espacio.... 

Una y otra vez deseaba confiar, y una y otra vez le hacían daño... A veces lo golpeaban, otras le tiraban piedras para verlo huír aterrorizado, unas más lo llevaban a una casa donde salían otros perros que lo perseguían para beneplácito del dueño... Así pasaron semanas que dieron paso a meses y finalmente a los destructores años.... 

Cuando Geco ya era perro adulto su actitud había cambiado, todo aquello que existió cuando cachorro era había sido desplazado poco a poco hasta casi desaparecer. Aún anhelaba ese estado de perfección donde la utopía que el creía era conseguir un lugar donde tuviera a alguien que se preocupara por él y a quien darle todo lo que en su interior llevaba, pero su confianza en las personas menguó, deseaba creer pero no podía hacerlo porque en su mente creía que le harían de nuevo daño, por más que su corazón le decía que confiara de nuevo su mente le decía que no.... 

Un día por la mañana Geco siguió su vida cotidiana, su esperanza había muerto y solo se limitaba a sobrevivir esperando su momento final. Decía pues, ese día se levantó camino como siempre, vagando de aquí por allá, y de nuevo se encontró a una persona, ella se llamaba Mago, tiernamente se acercó a él mientras Geco se mantenía en actitud de especativa pero con un toque de agresión, esperaba golpes y sin dudarlo reaccionaría ante ellos. Mago le hablaba con voz dulce y sincera mientras paso a paso se iba acercando a él... ¡Después de tantos años alguien se acercaba a Geco sin tener en mente la idea de dañarlo!.... 

Geco se sintó feliz por dentro, estubo a punto de romper las barreras que se había formado, casi lo logra, faltó poco.......... Pero, en su mente traumada y dañada volvió a recordar todo el daño que recibió, las burlas de las que fue proagonista por culpa de su estúpidez, las veces que confió ciegamente solo para reparar sus heridas abrigado por la soledad, la veces que a solas lloró sin obtener respuesta a sus preguntas, eso fue el final.... 

Cuando Mago estuvo a punto de acariciarlo, cuando faltaba un segundo, Geco retrocedió, podía más su miedo a su anhelo; dió pasos hacia atrás sin quitarle la vista a Mago, cuando sintió que estaba a una distancia prudente dió la media vuelta y escapó, él sabía que no podía soportar una vez más ser herido, pensaba que solo quería hacerle daño como tantas otras personas.... 

Mago soprendida le llamó pero fue inútil, las cosas no salieron como ella pensaba.... Ella sabía que jamás lo volvería a ver e interiormente se preguntó "¿Qué es lo que te pasó, por qué no te acercaste a mí?"Preguntas sin respuesta, anhelos abstractos, vida inútil.... Todo se había perdido... 

Lo que jamás supo Geco era que Mago había visto en él al mejor perro de toda la vida, que sabía que dañado estaba pero que ella lo iba a querer por lo que era no por lo que no tuviera, que ella deseaba cuidarlo y llevarlo a casa, darle un hogar y pasar los mejores momentos a su lado.... Geco tuvo la oportunidad que tanas veces soñó entre sus manos, pero el mundo había hecho un excelente trabajo, hizo que un buen perro perdiera la fé en las personas, hizo que un buen corazón muriera sin haber conocido jamás lo que es ser amado en su totalidad... 

¿Qué hubiera pasado si Geco haya sabido que Mago era lo que él tanto deseaba?.... Eso ya no importa, su miedo por situaciones pasadas logró desaparecer su futuro............. 

CMECA